AV1 (AOMedia Video 1) es un códec de compresión de video de última generación, desarrollado por la Alliance for Open Media (AOMedia), un consorcio que incluye a empresas líderes como Google, Apple, Amazon, Netflix, Microsoft, y Meta. Se caracteriza por ser un formato libre de regalías, lo que lo hace atractivo para la adopción masiva. AV1 utiliza técnicas de codificación avanzadas como la predicción inter-frame y intra-frame mejorada, transformadas adaptativas, y una mayor profundidad de bits (hasta 12 bits) para lograr una eficiencia de compresión significativamente superior a sus predecesores (como H.264 y VP9), a menudo ofreciendo la misma calidad visual con hasta un 30-50% menos de bitrate.

La implementación de AV1 se ha extendido rápidamente en el ecosistema digital. Plataformas de streaming de video como YouTube y Netflix lo utilizan para entregar contenido 4K y HDR, reduciendo el consumo de ancho de banda y mejorando la experiencia del usuario, especialmente en redes con limitaciones. Google Meet y Microsoft Teams lo han integrado para mejorar la calidad de las videollamadas con menor latencia y consumo de datos. Navegadores web como Chrome, Firefox y Edge soportan la decodificación de AV1. Además, fabricantes de hardware como Intel, AMD, NVIDIA y Qualcomm han incorporado aceleración por hardware para AV1 en sus GPUs y SoCs, facilitando su adopción en dispositivos de consumo y servidores de transcodificación.

Para un Arquitecto de Sistemas, AV1 representa una consideración estratégica clave en el diseño de infraestructuras de video. Su eficiencia de compresión permite reducir drásticamente los costos de almacenamiento y ancho de banda, un factor crítico para servicios de streaming a gran escala. Sin embargo, la codificación de AV1 es computacionalmente intensiva, lo que implica mayores requisitos de CPU/GPU para la transcodificación en tiempo real o batch, y puede requerir hardware especializado (ASICs) para escalar eficientemente. La decisión de adoptar AV1 implica un trade-off entre el ahorro en distribución y el costo de procesamiento. Un arquitecto debe evaluar la capacidad de cómputo disponible, la latencia aceptable para la transcodificación, el soporte de hardware en el lado del cliente y la estrategia de fallback a códecs más antiguos para asegurar una experiencia de usuario óptima en un amplio rango de dispositivos y condiciones de red.